Páginas

Curriculum

sábado, 14 de marzo de 2015

Qué gran regalo!



Aunque no lo parezca, yo pongo mucha atención a los mensajes de José Miguel en las ultreyas, y no se quedan por ahí, las sigo pensando para transmitirlas en mis catequesis y a las demás personas que el Señor va poniendo en mi vida. 
Y lo que dijo es aquello de que Mi vida espiritual no es un hacer, no es un conquistar o un convencer  a Dios de que soy bueno, sino mi vida espiritual es un dejar hacer a Dios dentro de mi, dejar que El me proponga cosas...
Me recuerda a una frase de San Agustin que leí por ahí, que decía una cosa muy bonita:
"manda lo que quieres pero dame lo que mandas" 
Es lo que decía José Miguel el martes pasado:
Señor me puedes pedir cualquier cosa, pero aquello que tú me pidas primero ponlo en mi corazón para que yo sea capaz de entregártelo.

que me pides serenidad, 
dame serenidad;
que me pides fortaleza, 
dame un corazón más fuerte;
que me pides más fe, 
dame más fe para amarte más.

Nada me puede pedir Dios que previamente no me haya regalado El.
Es un Dios que desde dentro de nosotros, porque verdaderamente se ha quedado en nosotros, porque hemos hecho ese descubrimiento en nuestro Cursillo de cristiandad, de un Dios interior en mi, pues ese Dios es el que me muestra la belleza de la bondad y me hace desear la bondad, me hace desear el bien, desear el perdón, desear la comprensión y la escucha.
Qué gran descubrimiento es el sentirse primero amado para después amar. Y lo bonito del espiritu santo en mi vida es que actúa desde dentro de mi, y me convence y me dice,
qué bueno es que perdones, 
qué bueno es que tengas paciencia, 
Qué bueno es que pongas el esfuerzo de la escucha,
Qué bueno es que comprendas,
qué bueno es que acompañes a los demás que sufren. 
San Pablo ya lo vivió:
«Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien Vive en mi» 
Mi vida anterior al cursillo era siempre alrededor de esta forma de hacer, de querer siempre ganarme a Dios con mis propias fuerzas. 
Es como una metáfora, de pensar que yo era como un niño pequeño que quiere comprar un regalo de cumpleaños a mi madre y que voy ahorrando día a día con esfuerzo y consigo al final lo necesario para comprar ese regalito deseado para ella. Tenía mi mérito pero generalmente me costaba mucho.
Lo bonito de la vivencia del cursillo de cristiandad, es descubrir que ocurre todo lo contrario:
Yo ahora soy como ese mismo niño que va con todo el morro a su madre y le pide el dinero, y ella me dice aquello de... "toma y compra el regalo."
Es así de fácil, déjate amar...
Qué suerte tenemos de tener siempre Alguien que nos quiere a pesar de nuestras debilidades humanas. No hay nada como contar con lo divino para engañar a lo humano.
Qué importante es dejarse hacer. Lo propio de Dios es hacer, y lo propio del hombre es dejarse hacer. Cuántas energías me puedo ahorrar descubriendo este principio!. Las Javerianas es el lugar idóneo para descubrirlo...
Porque cambia la perspectiva, cambia por completo la situación. Qué grande y maravilloso es el descubrirlo. Y por tanto aquellos que creemos en la resurrección de Cristo se nos ha regalado un corazón nuevo, un corazón no de piedra sino un corazón según el espiritu de Cristo. Y por tanto ese Cristo resucitado que vive dentro de mi, es el principio rector de mis ideales, es el principio rector de mis metas, es el principio que define toda mi vida.
El gran descubrimiento es el alejarme de la idea de que yo soy el centro del universo, que todo pasa por mi porque eso me lleva a la muerte en vida.
Ahora, cuando yo me doy cuenta que yo no escribo mi historia, cuando me doy cuenta que la historia me la dan hecha, y mi única actitud como creyente es espiritu santo que vives dentro de mi, qué  quieres que haga?
Qué quieres que haga con este cacho de ser que es mi mujer; qué quieres que haga con este cacho de ser que es mi hijo o mi hija; qué quieres que haga con este cacho de ser que son mis compañeros de trabajo, o mis hermanos de cursillo.
Qué quieres?
Y el espiritu santo cuando sopló en las Javerianas y desde ese día, sólo me repite aquello de, quiero que lo perdones, 
quiero que lo aguantes, 
quiero que seas muy claro, 
quirero que lo pongas en su sitio con mucha caridad, 
Quiero que digas las cosas sin enfadarte,
Quiero que tengas paciencia,
Quiero que te esfuerces en escuchar,
 
Sólo quiero que te dejes hacer...

domingo, 8 de marzo de 2015

Dejarse Amar cuenta.




"He aquí que yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo." (Ap 3,20) 

Qué importante es el silencio y qué difícil es encontrarlo porque es el único camino para encontrar nuestro interior y descubrir la presencia de Cristo en mi corazón, sólo, sólo y sólo por la gracia de Dios. 
Hacer oración, dejarse abandonado y amado para refugiarse en ese abrazo de amor que siempre nos deja saborear nuestro Dios.
En el Cursillo recuerdo el descubrir que es propio de Dios hacer y es propio de mi  dejarme hacer. "Señor qué quieres de mi", este es el secreto de mi felicidad, el secreto de mi vida interior.
Porque lo importante de la vida no es qué quiero yo de la vida, sino preguntarle a la vida qué quieres de mi. Lo importante de la familia no es qué quiero yo de la familia, sino qué quiere mi familia de mi. Lo importante en mi Comunidad no es qué quiero yo de mi familia de fe sino que quieren mis hermanos de mi...
Mi vida espiritual no es un hacer, no es conquistar o convencer  a Dios de que soy bueno, sino mi vida espiritual es un dejar hacer a Dios dentro de mi, dejar que El me proponga cosas...
Por eso no hay nada peor que la indiferencia, el hacer sin contar. Recuerdo de niño que me gustaba una chica muchísimo. y cuando por fin me decido le dije que me gustaba mucho, y quería estar con ella. Y la chica me contestó aquello de...«Es que no me lo había planteado, no sabía ni que existías.»
Qué duro fue aquello. Es peor que decir que no, la ignorancia más absoluta.
¡Cuántas veces nos ha pasado que tú has amado mucho y al que amas te ha despreciado! Eso es terrible, es el dolor más penetrante, más agudo.
Por eso en esta Cuaresma el ejercicio más importante para mi es éste: contar con Aquel que me ama mucho más de lo que yo en mi vida pudiera amar.
 

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cristo es mi Justicia


"Por mi parte, lo que no puedo obtener por mí mismo, me lo apropio con confianza del costado traspasado del Señor porque está lleno de misericordia. Mi mérito por tanto es la misericordia de Dios. Ciertamente no soy pobre en lo que se refiere a méritos mientras siga siendo rico en misericordia. Si las misericordias de Dios son muchas, también yo tendré muchos méritos. ¿Qué hay entonces de mi justicia? Señor Jesús sólo  recordaré  tu justicia. Pues esa es también la mia. Siendo tú, oh Jesús, para mí,  la justicia de Dios."
San Bernardo

!Qué maravilloso es encontrar estos textos de personas que han vivido intensamente el amor de Dios...!
En mi soledad, en mi vida interior, cuando yo me encuentre pobre, cuando yo me encuentre sin méritos, cuando yo me encuentre sin fuerzas, sólo tengo que ir al costado abierto de Jesucristo y apropiarme de sus méritos. Cristo muriendo en la cruz me grita: toma lo que soy, toma lo que estoy consiguiendo, toma mi salvación, toma mi justicia!!!
Mi Corazón no puede quedarse impasible e indiferente ante su amor.
Mi corazón grita, creo que has muerto por mi, creo que has conquistado para mi esa unión divina tan necesaria. Y creo que esa dignidad que sólo tú me das, esa dignidad que sólo encuentro en ti, ese amor incondicional gratuito que sólo tú me sabes dar y que no encuentro en mi vida mundana porque sin querer siempre busco algo cuando amo.
Y por eso, Jesús es mi oasis, es mi espacio donde yo descanso. El que es mi justicia, mi salvador, es el único que me sostiene cuando todo me falla, cuando todo en mi vida sale al revés. Y mis idolos diarios me fallan. 
Cuando Dios me quite cosas que son fundamentales en mi vida, el trabajo, el dinero, las personas cercanas, yo en mi corazón tengo un oasis de paz, no me voy a derrumbar. Este es mi secreto: mi Fe. Podré llorar, podré gritar, podré sufrir, pero con Cristo tengo el consuelo, tengo mi paz interior.
Nada me puede separar del amor de Dios: Cristo es mi amor, es mi ilusión, es quien me da las ganas de vivir, la ilusión única, mi verdadero tesoro.
Quién es justo ante Dios?: sólo Jesus; quien me va a salvar ante Dios? sólo Jesús. 
Yo confío plenamente en ti, Señor.